El 5 de junio se celebra el Día Mundial del Medio Ambiente. Para quienes formamos parte de La Bezindalla, esta es una fecha que invita a reflexionar sobre el estado del planeta y una oportunidad idónea para evaluar cómo habitamos nuestras calles, nuestros barrios, nuestros municipios.
Con frecuencia se habla de cambio climático, sequías, pérdida de biodiversidad o contaminación, como si fueran problemas exclusivamente ambientales; sin embargo, cada vez resulta más evidente que la crisis ecológica y la crisis social están profundamente conectadas. Las mismas dinámicas que deterioran los ecosistemas generan también desigualdades, exclusión y precariedad. La lógica de un crecimiento ilimitado en un planeta finito, no solo agota recursos naturales, también dificulta el acceso a una vida digna para muchas personas.
No se trata solo de reducir emisiones o incorporar tecnologías más eficientes; se trata de transformar la manera en que producimos, consumimos, nos organizamos y tomamos decisiones colectivas.
Entendemos así que el medio ambiente es el entorno vivo donde se cruzan las relaciones humanas, la ética de los cuidados y la justicia social. No hay transformación social real si no va de la mano de la sostenibilidad y del respeto por el planeta que nos sostiene. Por eso, hoy queremos recordar y compartir alguno de los proyectos en los que hemos trabajado, que ayudan a aterrizar el compromiso con el medioambiente.
- Justicia climática: un derecho que defendemos «a capazos»
Hablar de Medioambiente hoy en día es, inevitablemente, hablar de Derechos Humanos (DDHH). A través de nuestro proyecto Derechos a Capazos desarrollado en 2025 con apoyo de Oxfam Intermón y financiado por la Unión Europea, trabajamos activamente por acercar a la población del barrio Oliver más específicamente, pero también al resto de la ciudad de Zaragoza, el reconocimiento de varias agendas de DDHH y, por supuesto, una de las más urgentes fue la de la Justicia Climática.
Desde la Bezindalla, generamos espacios de diálogo donde reflexionar sobre cómo afecta la crisis ambiental; sobre cómo las desigualdades sociales a menudo determinan quién sufre de forma más severa las consecuencias de la degradación del entorno o de las olas de calor urbanas. Creemos firmemente que la respuesta al cambio climático debe construirse desde abajo: mediante la reflexión-colaboración-acción vecinal, promoviendo que la ciudadanía sea la protagonista en el codiseño de políticas públicas ambientales que no dejen a nadie atrás.
- Alternativas reales: Sostenibilidad desde la Economía Social y Solidaria (ESS)
El cuidado del medio ambiente se demuestra andando… ¡y también viajando de otra manera! Un ejemplo claro de cómo impulsamos alternativas sostenibles es nuestra participación en el proyecto El Camino ESS, que llevamos a cabo desde 2022 a 2024 junto a 5 entidades de Comunidades Autónomas: L’Olivera de Catalunya, REAS Aragón, El Colletero de La Rioja, CDR Carrión de los Condes de Castilla y León y REAS Galicia, con fondos de la Unión Europea.
Esta propuesta de turismo sostenible y responsable recorre cinco territorios a través de 101 experiencias profundamente vinculadas a la Economía Social y Solidaria. Con 88 iniciativas rurales y 13 urbanas, demostrando que es posible hacer turismo generando dinámicas económicas que reduzcan el impacto ambiental, frenen la despoblación, fomenten el consumo responsable y pongan en valor la cultura local. Todo ello diseñado a través de un proceso horizontal, democrático y colectivo, demostrando que cuidar el planeta y cuidar la economía local son dos caras de la misma moneda.
En este Día Mundial del Medioambiente queremos reivindicar la necesidad de construir comunidades más participativas, más justas y más sostenibles. Por ello, te invitamos a sumarte a los procesos colectivos que transforman los entornos cercanos, ya sea participando en espacios de debate de tu barrio, apoyando el comercio de proximidad o apostando por iniciativas de consumo responsable.
