Derechos a Capazos: el Derecho a la Justicia Climática

Derechos a Capazos: el Derecho a la Justicia Climática

El martes 13 de mayo cogimos el segundo capazo de los seis que vamos a tomar, en el marco del proyecto Derechos a Capazos.  Este es un proyecto financiado por el programa “Tejiendo Derechos” de Oxfam Intermón con fondos de la Unión Europea.

El capazo de este mes ha sido intergeneracional, por lo que contamos con la participación de 10 alumnas/os de uno de los centros de Oliver, el CEIP Ramiro Soláns, de quienes recogimos la voz infantil y también contamos con 6 jóvenes de Fundación Down. Con estos dos grupos y acompañadas de vecinas y vecinos del barrio, principalmente, aunque también de otras zonas de la ciudad, y con profesionales de Oliver, comenzamos, 47 personas, un capazo itinerante y consciente, sobre el Derecho a la Justicia Climática. Itinerante, porque fuimos paseando desde la calle Pilar Aranda, 24, que fue nuestro punto de encuentro y donde se hizo el marco del capazo, hasta el Parque Oliver, punto de destino, haciendo una parada en el Corredor Verde. Y consciente, porque fuimos tomando conciencia de lo que significa el cambio climático y el porqué de la necesidad de que haya justicia climática.

Olga Conde, miembro de ANSAR (Asociación Naturalista de Aragón) y de Emergencia Climática Aragón, nos ayudó a entender a qué hace referencia este derecho, qué significa para las personas y para el propio planeta, en qué aspectos tenemos que fijarnos y, por qué la Justicia Climática es una cuestión de Derechos Humanos.

Antes de entrar a hablar propiamente de la Justicia Climática, Olga nos habló de la crisis climática y de cómo el efecto invernadero está provocando unos cambios en el clima que son muy perjudiciales para los eres vivos en general y para la vida del planeta. Explicó cómo esos gases que se emiten con la combustión de fósiles que producen energía para, en principio, aumentar el bienestar y calidad de vida de las personas, quedan atrapados en la atmósfera, y originan el mismo efecto que un invernadero. Como consecuencia, cambios climáticos extremos que nos dejan altas temperaturas que ponen en riesgo la salud y la vida de las especies; catástrofes como lluvias torrenciales (recordamos la Dana de Valencia de hace solo unos meses), huracanes, erupciones volcánicas…

Pero no todos los países contribuyen por igual a estas emisiones ni sufren por igual las consecuencias. El reconocimiento de estas grandes desigualdades existentes entre los países del norte que emiten más gases y los países del sur que son más vulnerables, fue lo que originó pensar en Justicia Climática. Y para que la justicia se dé, hay que abordar tres frentes: (1) Reducción de emisiones de gases efecto invernadero, (2) adaptación al cambio climático y (3) pago de las pérdidas y daños producidos. Entonces, se necesita financiación para las comunidades más vulneradas, no solo para reparar pérdidas y daños, sino para que puedan adaptarse y mitigar el impacto de la crisis climática.

Olga Conde expuso también cómo esto del cambio climático no es algo que afecte solo de manera desigual a las naciones, también localmente hay desigualdad entre unas personas y otras, dependiendo de su edad, su estado inicial de salud o su nivel socioeconómico. No afectan igual las altas temperaturas a una persona que trabaja al aire libre (agricultura, construcción…) que a personas que trabajan a cubierto con ventilación o climatización. La salud de las personas mayores o de las más pequeñas se ve más afectada por el clima extremo. Las personas con niveles económicos bajos no pueden permitirse viviendas acondicionadas, climatización… Puso en relevancia también la responsabilidad intergeneracional: las niñas/os de hoy y las/os jóvenes, van a sufrir las consecuencias de un problema que no han originado.

Quedó claro que los Derechos Humanos están estrechamente relacionados con el cambio climático por los efectos que causan en el bienestar de las personas y en el medio ambiente. También, por cómo están relacionados con otros derechos fundamentales como lo son el derecho a la vida, a la salud, la alimentación, el agua o la vivienda.

En este espacio, tanto el alumnado del colegio Ramiro Soláns como los miembros de Fundación Down, nos contaron lo que entienden por justicia climática.

Según Oxfam Intermón, las 50 personas milmillonarias más ricas del mundo emiten de media, cada una de ellas, más carbono en poco más de una hora y media, a través de sus inversiones, aviones privados y yates, lo mismo que una persona promedio en toda su vida.

Asimilando toda esta información, nos pusimos en marcha hacia el Corredor Verde donde un vecino de Oliver y miembro activo de la comunidad nos explicó el significado de este espacio para el barrio. A continuación, y aprovechando unos bancos a la sombra, formamos 5 grupos donde se invitó a reflexionar y debatir sobre diferentes preguntas, y para compartir qué les evocaba cada una de ellas o qué respuestas encontraban.

Encuentro Derecho Justicia Climática La Bezindalla

Los grupos tomaron capazos sobre: ¿Cómo se siente el cambio climático? ¿Qué cosas están pasando en el mundo? ¿Cómo te afecta a ti el cambio climático? ¿Afecta a todas las personas por igual? ¿Qué provoca el cambio climático? ¿Qué acciones, pequeñas o grandes, influyen en el cambio climático? Surgieron muchas cuestiones, de las que cada grupo dejó una a modo de pregunta y reflexión al barrio, pegadas en uno de los muros del Corredor Verde habilitados para ello:

¿Qué podemos hacer individualmente para conseguir más justicia climática?
¿Qué podemos hacer colectivamente?
¿Qué provoca el cambio climático? ¿Qué puedes hacer tú?
¿Cómo consumimos?
Se necesitan espacios más verdes, menos tráfico por A. Leyva
¡¡Lo estamos sufriendo ya!! ¿Qué podemos hacer entre todos para que esto cambie!!

Encuentro Justicia Climática Derechos a capazos Encuentro Justicia Climática Derechos a capazos La BezindallaCon todas estas ideas bullendo en la cabeza y empezando ya a tomar algo más de conciencia, iniciamos el siguiente paseo hasta llegar al Parque Oliver. Allí, otra vecina y mujer activa del barrio nos contó la lucha vecinal que hubo hasta que se construyó el parque y lo que significa para el barrio a nivel sociocomunitario y a nivel ambiental.

Tras esto, escuchamos algunas de las cosas que ya se están haciendo en Oliver, para luchar contra la crisis climática. El alumnado del CEIP Ramiro Soláns y Fundación Down acompañadas por Ecodes (Fundación Ecología y Desarrollo), nos contaron un proyecto que están desarrollando que se llama Oliver Brilla y que consiste en fomentar en el alumnado, un uso eficiente de la energía, ejecutando los cambios necesarios para ello, con el incentivo de que el 50% del ahorro producido en el consumo de electricidad, revertirá directamente en lo que las participantes en el proyecto decidan. Por otro lado, un representante de la AVV Oliver Aragón y nuevamente Fundación Down, dos de las entidades pertenecientes al grupo motor de la Comunidad Energética de Oliver, nos contaron este proceso y lo que la CE representa para el barrio.

 

A continuación, se invitó a las personas a pensar de manera individual, qué podrían hacer ellas mismas para contribuir al freno de la emisión de gases efecto invernadero y otro minuto para pensar en qué podría pedirse a las Administraciones Públicas para mejorar el cumplimiento del derecho a la justicia climática. Finalmente, en grupos de 3 personas, eligieron una propuesta de cada opción, que trasladaron a unas estacas a modo pancarta/flor. Lo que las personas participantes dejaron fue:

Lo que las personas podemos hacer de manera individual para mitigar el cambio climático y defender el derecho a la justicia climática:

  • Utilizar el transporte público
  • Reciclar basuras
  • Consumir con sentido común
  • Hacer un consumo sostenible y responsable
  • Intentar no usar recipientes de plástico
  • Consumir menos energía
  • Consumir productos de cercanía
  • Reducir el consumo de carne
  • Consumir menos televisión
  • Utilizar más el transporte público y menos el coche
  • Consumir productos de 2ª mano

Lo que les pedimos a las políticas públicas:

  • Más calles adaptadas peatonales y semáforos
  • Crear más zonas peatonales y aceras más anchas
  • Que se pongan más árboles en el anfiteatro
  • Poner más arbolado en las calles de los barrios y cuidarlos
  • Refugios climáticos
  • Sombreados en zonas de juegos infantiles
  • Aumentar considerablemente las  zonas sombreadas en los colegios
  • Poner más arbolado en el parque Oliver
  • Que se pongan más fuentes
  • Aumentar el transporte colectivo
  • Aumentar, facilitar el transporte en bicis
  • Tener un programa de compensación climática
  • Hacer campaña de limpieza, necesitamos un barrio más limpio
  • Poner más papeleras
  • Cuidar más la limpieza que contribuye al medioambiente saludable
  • Fomentar el comercio local
  • Ayudar al producto local de la huerta de proximidad
  • En Oliver, hacer accesible la entrada a la piscina por la parte de abajo (una de las entradas del parque con Lagos de Millares)
  • En el Corredor verde poner más bancos y sombras

Las llevamos a “plantar” al espacio que el Centro Sociolaboral de Fundación Adunare tiene en el parque y que está destinado a Jardinería para que las/os vecinas/os del barrio que pasean y disfrutan del parque puedan verlas. Este fue el colofón a una jornada en la que nos acompañó un día soleado, y que a algunas personas les llevó a cuestionar si podíamos hablar de un buen día o un mal día… el sol que a la una y cuarto cuando acabamos picaba un poquito ¿sería presagio de un nuevo verano de temperaturas de récord hacia arriba? En unos pocos meses tendremos la respuesta.

Puedes ver un vídeo resumen del Capazo en este vídeo.

Esta actividad está financiada por el proyecto Tejiendo Derechos (WakeUpRights) financiado por la Unión Europea y Oxfam Intermón en el marco del Programa Ciudadanía, Igualdad, Derechos y Valores (CERV) de la Unión Europea. Las opiniones y puntos de vista expresados solo comprometen a sus autores y no reflejan necesariamente los de la Unión Europea, ni de la EACEA, ni los de Oxfam Intermón, por lo que ni la Unión Europea, ni la EACEA, ni Oxfam Intermón pueden ser considerados responsables de ellos.