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Uno de los trabajos que realizamos desde La Bezindalla, consiste en el «Acompañamiento y Facilitación de procesos participativos para la elaboración de Planes de Infancia y Adolescencia» en los municipios.

Para llevar a cabo estos procesos, nos hemos basado en los aprendizajes extraídos de nuestra propia experiencia y su análisis, llegando a una serie de consideraciones, algunas condiciones básicas y desarrollando una metodología propia.

Las consideraciones en las que debe basarse el proceso son las siguientes:

  • Un Plan Local de Infancia y Adolescencia supone el compromiso de un gobierno municipal con los derechos de la infancia, poniendo en marcha los mecanismos necesarios para garantizarlos. Es decir, supone algo mucho más global y transversal que el compromiso de una parte del personal técnico o político de un ayuntamiento (o comarca, etc).
  • Un Plan de Infancia y Adolescencia debe responder a las necesidades de la población infantil y adolescente. La población adulta complementará estas aportaciones actuando como garante de los derechos de la infancia. Por tanto, es necesario recoger la opinión de todo el mapa de actores implicado en el Plan, incorporando tanto a los chicos y chicas de la localidad, como al personal técnico de los diferentes servicios presentes en el municipio y a la ciudadanía, representada a través de entidades y asociaciones.
  • Un Plan de Infancia y Adolescencia debe ser el resultado de un proceso comunitario en el que todos los agentes implicados reflexionan y planifican acciones conjuntamente para hacer frente a las necesidades (es mucho más que la suma de acciones individuales de cada servicio).
  • Un Plan de Infancia y Adolescencia debe ser abarcable, comprensible para todas las partes implicadas y coherente con las necesidades y los recursos disponibles.
  • Un Plan de Infancia y Adolescencia debe establecer la acción a corto y medio plazo, si bien los objetivos de transformación tienen que ser a medio-largo plazo. Por eso proponemos programar a cuatro años pero poniendo la mirada en un horizonte más lejano.

Acompañamiento y Facilitación de procesos participativos para la elaboración de Planes de Infancia y AdolescenciaConseguir un Plan de Infancia y Adolescencia sólido, coherente con las necesidades y recursos, sostenible en el tiempo y que cuente con la implicación de los diferentes agentes, requiere de dos condiciones básicas que deben darse antes de iniciar el proceso:

  1. El Ayuntamiento debe aceptar el compromiso, debe dotarlo de recursos y tiene que decidir cómo se “encaja” el Plan en la propia estructura municipal (y/o comarcal), es decir, de quién va a depender a nivel político y quién se va a hacer cargo de su desarrollo y seguimiento a nivel técnico.
  2. De qué manera se va a incorporar a la población infantil y adolescente para que responda a sus necesidades y no a las de la población adulta o a las que ésta considera que tienen.

En base a esto, el esquema de proceso participativo que proponemos seguir, consiste, en primer lugar, en informar del inicio del proceso a todo el mapa de agentes de la localidad. Esto se suele hacer a través de una sesión o sesiones informativas y motivadoras para las personas implicadas, y complementadas con difusión en medios de comunicación locales para llegar a la población en general. Tras esta primera fase, se debe elaborar el diagnóstico cualitativo del estado de la infancia y adolescencia de la localidad, estableciendo temas clave y retos y concretando acciones a desarrollar: con población infantil y adulta.

Acompañamiento y Facilitación de procesos participativos para la elaboración de Planes de Infancia y AdolescenciaPara esto, realizamos talleres participativos y creativos, donde la población infantil, adolescente y adulta tenga su momento para reflexionar y proponer, de manera individual y grupal, estando solo con su grupo de iguales y también junto a los otros grupos que participan en el proceso. Se trata, no tanto de sumar las propuestas de unos grupos y otros, sino de generar propuestas comunes de manera colectiva, llegar a acuerdos compartidos.

A continuación, realizaremos un contraste del contenido de los talleres con el personal técnico de la localidad, para estudiar la viabilidad técnica de las propuestas recogidas. El proceso termina con el retorno del resultado a toda la población.

Por último, se redactará el Plan de Infancia y Adolescencia de la localidad. Durante todo el proceso, es necesaria la coordinación con el personal técnico y político encargado del Plan.

Si quieres conocer leer algunas entradas relacionadas con el tema, puedes visitar estas de nuestro blog:

Acompañamos al proceso participativo del Plan de Infancia y Adolescencia de la Comarca de la Jacetania

IV Encuentro Aragonés de Consejos de Infancia y Adolescencia, Ejea de los Caballeros 2018

Cursos Formativos «Dinamización de Procesos Participativos con Infancia y Adolescencia»

Seguiremos publicando noticias de los nuevos procesos que trabajaremos este año!!