La mayor parte de las personas vivimos en familia, o como mínimo, nos relacionamos con ella. El propio desarrollo vital de las familias puede derivar en situaciones que dañen las relaciones entre las personas (crianza, ruptura de pareja, cuidado de mayores y dependientes,…). 

La convivencia, los vínculos, el buen clima y funcionamiento familiar dejan de ser saludables.

Contar con apoyo para que los miembros de la familia puedan dialogar (hablarse y escucharse) en un espacio de cuidado, contribuye a crear dinámicas de convivencia saludables y a fortalecer los vínculos familiares. Esto permite a las familias alcanzar autonomía, al dotarse de herramientas adecuadas en la gestión de sus conflictos y de su convivencia o de sus interacciones familiares.

La Bezindalla somos un equipo con experiencia en la gestión de conflictos familiares, acompañando y guiando a las familias en sus procesos. Somos expertas en el desarrollo y la formación de la Mediación Familiar. Ofreciendo servicios adaptados a sus necesidades.