El jueves 10 de abril llevamos a cabo el primer encuentro de seis, en el marco del proyecto Derechos a Capazos, apoyado por Oxfam Intermón con financiación de la Unión Europea. En torno a una treintena entre vecinas y vecinos de Oliver, profesionales que trabajan en el barrio y otras personas venidas de otros puntos de la ciudad, nos encontramos sobre las seis y media de la tarde y estuvimos de capazo sobre el Derecho a la Protección Social.
Nacho Celaya, excoordinador del Área de Derechos Sociales del Ayuntamiento de Zaragoza, comenzó enmarcando este derecho y destacó la importancia de conocer que los Derechos Humanos (DDHH) han sido una conquista de la gente y que estamos en tiempos complicados que nos obligan de nuevo a levantar la mirada e ir a la raíz, estamos en un momento en el que “hay que empezar de nuevo a conquistar derechos”. Y debemos hacerlo de manera solidaria, no conformarnos con que los derechos se cumplan en mí, sino lucharlos para todas las personas porque “solo juntas podemos conseguirlos”. Y porque los DDHH son de todas las personas, independientemente de dónde hayan nacido. Se pregunta cómo puede haber personas todavía que crean que por nacer en un país o en otro se tienen derechos o no. El derecho a la dignidad humana no puede depender ni del lugar de nacimiento, ni de la clase social, ni de que las administraciones públicas tengan presupuesto. Hace referencia a una frase de Bertolt Brecht: “si todavía tenemos que defender lo obvio, es que vamos por mal camino”. Nacho reivindica el derecho a la esperanza, porque “solo desde la esperanza se puede cambiar el mundo”.
Carmen Perucho, directora del Centro Municipal de Servicios Sociales de Oliver, continuó enmarcando desde la práctica. Para pensar el Derecho a la Protección Social en Oliver, hay que poner la mirada primero en Europa, incluso haría falta mirar a nivel más global; también hay que mirar al conjunto del estado español para entender de qué hablamos cuando hablamos de Derechos Sociales y de los sistemas de protección que sustentan el Estado de Bienestar. Porque nos dice “cuando hablamos de Derechos Sociales, es necesario que estos estén garantizados por ley, si no, es un brindis al sol, como pasa con el tema de la vivienda”. Los Servicios Sociales Municipales, como puerta de entrada a estos sistemas, deben ser una puerta abierta para todas las personas, con espacio para escuchar las historias humanas. Nos cuenta Carmen que actualmente hay un presupuesto muy alto para ayudas de urgencia en el Barrio Oliver, que tienen que sostener a familias, que quedan fuera del Ingreso Mínimo Vital, debido a que se valora con información no actualizada y debido también, a la eliminación del Ingreso Aragonés de Inserción. “Cuando hay que sostener a familias con estas ayudas, significa que se esconde detrás un fracaso”. Y nos recuerda que toda la ciudadanía tenemos un poquito de poder y que tenemos que hacer todo lo que podamos con él, manifestarnos y movernos.
Las aportaciones de Nacho y Carmen ayudaron a reflexionar sobre el derecho a la Protección Social y con ellas en la mente pasamos a hacer un ejercicio individual centrándonos en cómo responde nuestro cuerpo ante la falta de cumplimiento de este derecho. Qué síntomas notamos, cuáles son los malestares físicos, psicológicos o emocionales que surgen y qué mecanismos de defensa se activan para superar esta situación, con qué herramientas contamos, cuáles son nuestras fortalezas.

Capaceamos en grupos sobre el barrio Oliver. Por un lado, identificando los diferentes espacios, servicios, recursos, infraestructuras… que promueven la protección social, así como aquellos que lo dificultan. ¿Qué hace falta en Oliver para que sus vecinas y vecinos puedan ver garantizado su derecho a la protección social? ¿Hay acciones o propuestas que puede impulsar o ejecutar la propia población del barrio?
Por otro lado, pensamos en los hitos más importantes que han ocurrido en Oliver, en Zaragoza, en España… ¿Cuál fue su repercusión en el barrio? ¿Afectaron al cumplimiento del derecho a la Protección Social? Y a partir de 2025 ¿Qué tiene que pasar a nivel político, ciudadano, de los recursos… para garantizar a la población de Oliver el cumplimento del derecho a la Protección Social?




Finalmente, otro grupo analizó cuáles son los “malestares” y los “bienestares” más comunes que las personas participantes habían identificado de manera individual para buscar acciones que den respuesta a las necesidades que surgen en las personas cuando ven vulnerado su derecho a la protección social. ¿Qué se puede hacer a nivel individual y comunitario, qué pueden hacer las administraciones públicas y la parte política?
De nuevo en capazo amplio compartimos propuestas hacia la ciudadanía y la comunidad: empatía hacia las personas que ven vulnerado su derecho, compromiso y movilización para pedir que se cumpla en todas las personas. Utilizar los cauces existentes para la participación y denunciar las malas prácticas “Derecho que no se defiende, derecho que se pierde”.
Hacia la Administración Pública: promover la participación ciudadana, y facilitar y humanizar el acceso a la información. “Que no nos conteste una máquina, que haya personas que nos atiendan personalmente”.
Hacia las y los representantes políticos: que haya leyes y presupuesto que garanticen el cumplimiento de los Derechos. Escuchar a la ciudadanía, para que las políticas públicas se correspondan con lo que las personas perciben como necesidad. De manera más focalizada en Oliver, que aumenten los sistemas de protección (atención médica, vivienda social, saneamiento…) y reconversión de edificios abandonados para uso social.
Además de las propuestas, y a pesar de llevar dos horas de trabajo, también se compartió: “el tiempo ha pasado volando”, “me voy contenta”, “hemos aprendido y disfrutado”, “me ha gustado, vendré a algún capazo más” …
Puedes ver un resumen del primer capazo en el siguiente vídeo:

Esta actividad está financiada por el proyecto Tejiendo Derechos (WakeUpRights) financiado por la Unión Europea y Oxfam Intermón en el marco del Programa Ciudadanía, Igualdad, Derechos y Valores (CERV) de la Unión Europea. Las opiniones y puntos de vista expresados solo comprometen a sus autores y no reflejan necesariamente los de la Unión Europea, ni de la EACEA, ni los de Oxfam Intermón, por lo que ni la Unión Europea, ni la EACEA, ni Oxfam Intermón pueden ser considerados responsables de ellos.
