Según los datos recogidos en la Estrategia para afrontar la soledad no deseada de las personas mayores en Aragón (2024), la población aragonesa mayor de 65 años asciende a 302.635 personas, lo que representa un 22,4% del total de habitantes de la Comunidad Autónoma. Las mujeres suponen el 56,1% de este grupo poblacional, frente al 43,9% de los hombres. Además, Aragón presenta un notable envejecimiento y sobreenvejecimiento, especialmente acusado en provincias como Huesca y Teruel, donde numerosos municipios superan el 30% de población mayor de 85 años.
Esta realidad demográfica sitúa a nuestra Comunidad en un contexto de especial vulnerabilidad frente a fenómenos asociados al envejecimiento, entre ellos la soledad no deseada. En sociedades desarrolladas como la aragonesa, el aumento de la longevidad suele ir acompañado de un incremento de situaciones de soledad, particularmente entre quienes viven solos, tienen edad más avanzada o presentan peor estado de salud. Sin embargo, la soledad no deseada no responde únicamente a la circunstancia objetiva de vivir solo, sino a la percepción subjetiva de insuficiencia en la calidad o cantidad de relaciones significativas. Se trata, por tanto, de un fenómeno complejo que requiere abordajes integrales y preventivos.
Frente a esta realidad, la comunidad constituye un factor protector esencial. El entorno comunitario genera redes relacionales que fortalecen el sentido de pertenencia, facilitan el desarrollo del proyecto vital y movilizan recursos individuales y colectivos que previenen o mitigan situaciones de aislamiento. Activar la comunidad no es solo acompañar: es generar condiciones para que las personas mayores participen, decidan y construyan vínculos significativos.
En este contexto, la Dirección General de Mayores impulsó un proceso participativo orientado al diseño colectivo de ACCIONES DE SENSIBILIZACIÓN Y VISIBILIZACIÓN sobre la soledad no deseada en personas mayores, en el marco de la Estrategia para afrontar la Soledad No Deseada de las Personas Mayores en Aragón 2025-2028, contribuyendo así al cumplimiento de una de las medidas específicas recogidas en una de sus cinco líneas estratégicas.
La Bezindalla hemos sido la entidad responsable de su desarrollo e implementación, estructurando un proceso en tres fases:
Fase de ESCUCHA, REFLEXIÓN COLECTIVA Y RECOGIDA DE PROPUESTAS
Realizamos cuatro entrevistas informativas orientadas a recoger la visión y opinión sobre la soledad no deseada, validar mensajes para la campaña de sensibilización y recopilar propuestas de acción. Estas entrevistas se llevaron a cabo con tres directoras de Hogares de Mayores y con un concejal de Ayuntamiento.
También realizamos cinco talleres participativos con personas mayores de los Hogares de “El Boterón”, Calamocha y Huesca y con profesionales del ámbito. Estos espacios tuvieron como objetivo recoger percepciones y experiencias en torno a la soledad no deseada, contrastar mensajes clave para la campaña y generar propuestas concretas de sensibilización e intervención.
Las personas participantes en las entrevistas y talleres aportaron 55 propuestas, de las cuales 19 resultaron acciones de sensibilización y 36 propuestas de otro tipo de actuaciones para intervenir en SND.
Más allá de las ideas surgidas, esta fase permitió crear espacios de diálogo y reflexión donde compartir vivencias e información sobre la soledad no deseada, poniendo de manifiesto la necesidad y el valor de contar con este tipo de espacios comunitarios.
Fase de PRIORIZACIÓN PARTICIPATIVA
Tras sistematizar las propuestas recogidas en la fase anterior, 5 de ellas se sometieron a un proceso de priorización mediante un cuestionario online que se difundió en los Hogares participantes en la fase previa, por ser viables para pilotar entre enero y febrero. De este modo, fueron las propias personas mayores quienes decidieron qué acción consideraban con mayor potencial de sensibilización e impacto.
Fase de DESARROLLO DE LA ACCIÓN DE SENSIBILIZACIÓN ELEGIDA
La iniciativa priorizada fue la creación de un periódico colectivo. Durante cinco sesiones de trabajo, siete personas voluntarias del Hogar del Boterón definieron el enfoque, los contenidos, el nombre y el tono del proyecto contando con la participación de 5 personas del Hogar de Calamocha. Aunque la línea editorial ya había quedado perfilada en la primera fase, en este espacio se terminó de concretar, cuidando especialmente que los mensajes fueran cercanos, desde vivencias propias, positivos y alejados de miradas paternalistas o infantilizadoras.
En este vídeo puedes ver el proceso de trabajo del grupo.
El resultado es un producto comunicativo que, en sí mismo, cumple una clara función de sensibilización. Sin embargo, más allá del periódico, lo verdaderamente significativo ha sido el proceso de creación colaborativa que lo ha hecho posible, ya que el propio desarrollo del proyecto se ha convertido también en una experiencia de sensibilización.
El jueves 26 de febrero se presentó el periódico Nuevo Futuro – Entre Mayores – Soledades. El equipo redactor del Hogar del Boterón fue el encargado de darlo a conocer y, a través de la lectura de algunos de sus textos, consiguió arrancar sonrisas y también alguna que otra lágrima entre el público asistente.
Aquí puedes leer el periódico:
Puedes descargar y compartir el periódico aquí.
El acto contó además con la actuación de El Coro del Barrio, dirigido por Alejandro Luaces, que puso música y acompañó una jornada que fue, ante todo, una celebración compartida de la comunidad.
En total, 63 personas han participado directamente en las distintas fases. Este es uno de los puntos fuertes de un proceso de estas características: el propio proceso participativo constituye ya una acción de sensibilización y visibilización frente a la soledad no deseada.
También puedes leer las noticias que han publicado los medios de comunicación:
Todo este proceso ha coincidido con la aprobación de la Estrategia Estatal de Soledades (2026-2030) y se alinea plenamente con el Marco Estratégico estatal frente a la Soledad no Deseada, que entiende la soledad como un desafío social y comunitario y apuesta por la prevención, la coordinación interinstitucional y la acción comunitaria como pilares fundamentales de intervención.



