Derechos a Capazos: el Derecho a la Igualdad de Género y la Diversidad

El pasado miércoles 11 de junio cogimos un nuevo capazo, dedicado al Derecho a la Igualdad de Género y la Diversidad, dentro de nuestro proyecto Derechos a Capazos, que Oxfam Intermón a través de su proyecto Tejiendo Derechos apoya con fondos de la Unión Europea.

A las seis de la tarde y hasta las ocho y media, nos reunimos en el Centro Cívico Manuel Vázquez Guardiola, en el barrio Oliver, en torno a 40 personas para hablar sobre el Derecho a la Igualdad de Género y la Diversidad. Este derecho tiene dos focos importantes, por un lado, el derecho a la igualdad de los diferentes géneros y, por otro, el derecho a la diversidad afectivo-sexual. Por ello, para enmarcar y para saber a qué hace referencia este derecho, nos acompañaron dos personas expertas cada una de ellas, en una parte de este derecho.

Ana Lucía Hernández Cordero, socióloga y profesora en la Universidad de Zaragoza, entre otras materias, en el Máster de Relaciones de Género,  puso el acento en la primera parte del derecho, el derecho a la igualdad de género, recordando que los Derechos Humanos (DDHH) han sido una conquista fruto de la lucha de muchas personas, y que hay que protegerlos.

Ana Lucía compartió que hablar de Igualdad de Género es hablar de desigualdad entre hombres y mujeres, ya que aunque sea un derecho humano, no está garantizado en todo el mundo.  “Y en nuestro país ¿están garantizados todos los derechos para hombres y mujeres? Hablar de desigualdad es hablar de discriminación por ser hombre o mujer. También de disparidad de acceso a recursos”. El acceso a la Educación sigue estando vetado a las mujeres en muchos países, con lo que implica a la hora de acceder al mundo laboral.

Señala también Ana Lucía que “la brecha salarial sigue existiendo en casi todos los lugares, es decir, ante un trabajo igual, las mujeres siguen percibiendo un salario inferior”.  En términos laborales, la mujer está en desventaja porque es quien ocupa las jornadas parciales y reducidas, principalmente,  por su dedicación a los cuidados  familiares. Esto disminuye las posibilidades de promoción. “Los estereotipos de género y la división sexual del trabajo, contribuyen a unas peores condiciones laborales y salariales que concluyen en una feminización de la pobreza”.

Ana Lucía infirió en la necesidad de elaborar leyes y políticas que permitan avanzar en la garantía del derecho a la igualdad de género. También pide a la sociedad su granito de arena “hay que cambiar prácticas cargadas de estereotipos, prejuicios y discriminaciones que fomentan la desigualdad”.

Alberto Alcaine Vijuesca, trabajador social y activista LGTB+, puso el acento en el derecho a la diversidad.  Para empezar, nos dice que “hablar del derecho a la diversidad, es hablar de diversidad afectivo-sexual, familiar y de género”. Es importante conocer y distinguir entre características sexuales, que son los rasgos biológicos (hombre-mujer); expresión de género que  es independiente de la identidad de género (femenino- masculino); identidad de género que hace referencia a cómo nos sentimos (mujer, hombre, persona no binaria o género fluido) y orientación sexual, que es el tipo de atracción afectiva y sexual  que sentimos según el sexo o género de la persona o personas por las que se siente atraída (heterosexual, homosexual, bisexual, asexual, pansexual, asexual). Y es también importante, recalca, que “cuando un miembro de una familia es LGTBIQ+, lo es la familia, independientemente de si son parejas formadas por miembros heterosexuales, homosexuales…”.

Alberto pone de manifiesto que el colectivo LGTBIQ+ es un colectivo tradicionalmente vulnerabilizado hacia el que se han generado desigualdades a la hora de vivir en sociedad, en la comunidad, en lo laboral… “Lo primero a lo que tiene que enfrentarse este colectivo es a la autoaceptación por no cumplir las expectativas impuestas por el sistema, machista y patriarcal”. Habla también de la LGTBIfobia, sufrida directamente o por asociación o afinidad. Nos deja como datos que en el último informe de la Federación Estatal LGTBI+ publicado en 2025, han sufrido acoso en el último año el 20,23% de las personas del colectivo. La discriminación laboral y el acceso a recursos y vivienda ha supuesto el 25,25%. Las agresiones físicas y verbales han pasado de un 6,80% a un 16,25%.

Alberto recuerda que, aunque España es un Estado en el que hay un avance legislativo con respecto a otros países, todo es muy reciente ya que hasta 1978 ser LGTB era ilegal. Hasta 1990 ser LGTB era considerado un trastorno psiquiátrico y en caso de personas trans, esto llega hasta 2018, pese que había habido un reconocimiento legal en 2007. En 2005 se aprobó el matrimonio igualitario. En 2018 las primeras leyes aragonesas y hace tan solo dos años, en 2023, se puede decidir transicionar sin intervención de terceras personas.

Empapadas de todos estos saberes que nos compartieron Ana Lucía y Alberto, pasamos a coger capazos sobre lo que conectamos cuando oímos hablar de Género y de Diversidad afectivo-sexual. Con la excusa de ser miembros de un jurado que tiene que otorgar un premio, en unos grupos, a la persona trabajadora del año y en otros a la persona más normal, invitamos a la reflexión sobre el cumplimiento del derecho en nosotras y en las personas de nuestro entorno. También a pensar en qué debemos pedirnos como ciudadanía y qué debemos pedir a las administraciones públicas para que el derecho a la igualdad de género y la diversidad, que es un derecho universal, es decir, de todas-es-os, lo sea de manera real. Lo importante no fue la elección de premiados sino el debate que se abrió en cada grupo, dónde se puso el foco, las reflexiones que surgieron…

Tras un tiempo de capazo en pequeños grupos pasamos a la puesta común. Entre los grupos que trabajaron principalmente el tema de la diversidad, el foco estuvo en cuestionar qué significa ser normal y cómo la normalidad es excluyente. En la importancia de naturalizar la diversidad y que esto pasa, obligatoriamente, por la educación, tanto formal: desde la escuela; como informal: la deconstrucción del pensamiento que se elabora con lo que tomamos de la familia y de la sociedad y cultura en la que nos formamos. En los grupos que trabajaron el tema del género, se coincidió en las diferentes oportunidades que siguen existiendo sobre todo en el ámbito laboral, para mujeres y hombres, principalmente, por ser las primeras quienes más carga cuidadora siguen asumiendo. Otra reflexión unánime es la de la mayor dificultad por la que atraviesan las mujeres trans.

Y para terminar, y tal como es habitual en todos los derechos que trabajamos, dedicamos un tiempo para pensar en acciones concretas que podemos hacer la ciudadanía para mejorar el derecho a la igualdad de género y la diversidad y qué peticiones debemos hacer a las administraciones públicas para garantizar el cumplimiento de este derecho.

Como ciudadanía nos pedimos, entre otras cosas:

  • Deconstruir el pensamiento, para liberarnos de prejuicios y estereotipos, así como para llegar a la verdadera aceptación de la diversidad. Esto contribuirá asimismo a facilitar la autoaceptación de cada persona.
  • Poner las gafas arcoíris en la vida del barrio y de la ciudad, e incluir este tema en los espacios de diálogo, incluyendo a las infancias. 
  • Actuar ante las injusticias, no permitir discriminación ni agresiones por cuestiones de género y diversidad. Respeto hacia todas-es-os por el hecho de ser personas, por el derecho a la dignidad humana.

Algunas de las cosas que se pide a las Administraciones Públicas:

  • Educación integral sobre género y diversidad. Que la Administración Pública utilice el mensaje inclusivo en todas sus comunicaciones, cartelería, etc. y que visibilice la diversidad y la igualdad de género más allá del día que se conmemora.
  • Generar espacios de debate donde se visibilice y se hable sobre diversidad (espacio como el de hoy).
  • Procurar los recursos (económicos, técnicos…) para que los derechos adquiridos por la ley se cumplan.
  • Acciones de discriminación positiva, programas de inclusión laboral para personas trans.

Vídeo Derecho a la Igualdad de Género y la Diversidad

Esta actividad está financiada por el proyecto Tejiendo Derechos (WakeUpRights) financiado por la Unión Europea y Oxfam Intermón en el marco del Programa Ciudadanía, Igualdad, Derechos y Valores (CERV) de la Unión Europea. Las opiniones y puntos de vista expresados solo comprometen a sus autores y no reflejan necesariamente los de la Unión Europea, ni de la EACEA, ni los de Oxfam Intermón, por lo que ni la Unión Europea, ni la EACEA, ni Oxfam Intermón pueden ser considerados responsables de ellos.