Queremos despedir Marzo compartiendo una reflexión escrita con M de Mujer.
El día 8 de marzo es el Día Internacional de las Mujeres, por esto, este mes se llena de actos y movimientos que nos recuerdan que muchas mujeres en el mundo están todavía viviendo en desigualdad absoluta. Según el Foro Económico Mundial, al ritmo actual, tendrán que pasar 134 años más para acabar con la brecha de género a nivel global; así de lejos estamos de la igualdad… Por tanto, por todas esas mujeres, la lucha tiene más sentido que nunca, a pesar de que, en sociedades como la nuestra, donde ha habido avances, se cuestione por algunos sectores si la celebración del 8M sigue teniendo sentido. Lo primero es recordar a estas voces cuestionadoras que no es un día de celebración, es un día de lucha, de reivindicación, lo que pasa es que las mujeres lo hacemos unidas, cantando, bailando… sin necesidad de mostrar la fuerza bruta de la violencia.
Desde La Bezindalla hemos querido mirar a nuestro territorio, el Barrio Oliver, donde quedan muchas luchas pendientes. Este es un barrio con mucha desigualdad, tanto interna como en comparativa con el resto de la ciudad. Las mujeres, además, han de sumar las desigualdades estructurales asociadas específicamente a los estereotipos de género y a los comportamientos esperados de ellas. En Oliver hay un alto porcentaje de mujeres sin autonomía económica (bien por su etnia, por su situación migratoria o por la falta de formación), que viven con escasez de recursos básicos y que, junto a la sobrecarga de cuidados de la familia y el entorno, no pueden optar a un empleo digno, lo que perpetúa en ellas la pobreza que las avoca a la exclusión económica y social. Por tanto, para que las mujeres se liberen de la opresión del patriarcado, hay que fijarse además de en el género, en la clase social, en la situación migratoria o en la identidad afectivo-sexual, hay que fijarse en todos los aspectos por los que se sufre discriminación.

Las mujeres de Oliver son mujeres valientes, acostumbradas a la lucha y a tejer redes entre ellas para mantenerse fuertes, saben que el poder y la fuerza la da la organización colectiva. Por ello, para promover los derechos de las mujeres, hace falta una toma de conciencia de la propia comunidad. Y ya ha surgido el primer germen. Este año, algunas mujeres del barrio, se han organizado para elaborar una pancarta común, con identidad propia, y hemos bajado juntas a la manifestación del 8M. Mujeres vecinas, mujeres profesionales, mujeres vinculadas de un modo u otro a Oliver, que hemos querido compartir este día tan importante.
En La Bezindalla creemos en lo colectivo y nos dedicamos a ello. Hacemos nuestros los principios de la Economía Solidaria, que entendemos coherentes y afines al feminismo; por ello, concebimos la labor feminista como una herramienta de transformación social, y creemos imprescindible visibilizar las diversas opresiones que sufren las mujeres. De ahí, nuestra apuesta por un Feminismo Interseccional como respuesta para promover la igualdad efectiva de género. Así celebramos Marzo, con M de Mujer.

“Feminismo no es repartirse el pastel entre ambos sexos. Es hacer uno nuevo.”
Gloria Steinem, periodista, escritora y referente de la tercera ola del feminismo (segunda ola en otros países).
